De esta guerra no se salva nadie
Félix Arbolí [colaboraciones].- Como ya es habitual, acaba de pasar bajo mi ventana una de las muchas manifestaciones que a diario invaden nuestras calles y nos llenan de gritos, pitos, pancartas y banderas. Usan su derecho a la libertad de expresión, aunque a veces ese guirigay origina una caótica confusión y un “subidón” de decibelios que vuelve loco a todo el entorno.
Se amparan para este ya continuo y ruidoso espectáculo que sufren los que no tienen culpa, en la vigente Constitución de 27 de diciembre de 1978. La misma que establece en su artículo 4.1, que “La Bandera de España es la formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas”.
Una norma que incumplen al exhibir la republicana que solo estuvo vigente de 1931 a 1939, en contra de la anterior y oficial que data de 1785. Nada que ver con el régimen franquista como maliciosamente nos quieren manipular algunos.
La que ellos airean fue inventada por alguien no muy versado en cuestiones históricas, al introducir ese morado en una de sus franjas sin justificación alguna. Un cambio debido a la errónea interpretación sobre el color del pendón de Castilla, que no era morado, sino carmesí, al igual que el de los Comuneros utilizados como referencia y no sé por qué, ya que su levantamiento fue a favor de la reina doña Juana, llamada “La loca” y en contra de su nieto Carlos I, nada antimonárquico por lo tanto.
No entiendo que al cambiar de régimen se tenga que cambiar de bandera, la mayoría de los países solo
INOCULAR EL VENENO DE LA CONFRONTACIÓN
Estas manifestaciones de protestas, que están justificadas ante lo mal que lo está haciendo el actual gobierno, no invitan a ser secundadas, ya que adoptan unos desmanes, gritos y consignas que más parecen revanchismo y rencor del pasado que reivindicación social o laboral.
Porque una cosa es reclamar el compromiso político no cumplido y otra aprovechar el malestar general para inocular el veneno de la confrontación y la búsqueda de una dignidad que son los primeros en ultrajar con sus violencias, destrozos y ataques con saña a todo el que les salga al encuentro. No quieren comprender que las fuerzas del orden son funcionarios “mileuristas” obligados a jugarse el tipo y hasta arriesgar sus vidas en circunstancias que son más víctimas que culpables.
Pero esto a los políticos que no ganan en las urnas, pero quieren hacerlo en las luchas callejeras, nada les importa. Como si el vandalismo desatado de los violentos, (no me refiero al resto de los manifestantes), sea más importante que la integridad física de los que se sienten aislados, acosados y apaleados por el rencor de unos indignados no tan dignos.
Luego protestan los “voceros” de ciertas cadenas televisivas, que siempre apuntan su aguijón donde más
daño puedan hacer, desde sus cómodas y retribuidas tribunas, de que estos policías intenten defenderse de tanto odio y violencia desatados, a base de enfrentarse como pueden antes de ser linchados y apaleados. MUÑECOS DE FERIA
No critican el que machaquen a los policías hasta con patadas y adoquines lanzados contra sus cabezas, como si fueran esos muñecos de feria que reciben quietos los golpes de todo el que se les acerca a la caseta. Ésta sería una postura más divina que humana.
Piden la dimisión de los jefes, del ministro del Ramo y hasta del gobierno en pleno, para instalarse ellos en el poder y seguir el derrotero de sus dispendios, corrupciones y abusos que les privó del voto ciudadano en las urnas de las pasadas elecciones. Tan bien no debieron hacerlo. No quiero decir con ello que los actuales no sean nefastos, pero los que hoy los critican perdieron también la confianza del pueblo, pues nadie obligó a no votarlos. Seamos claros de una vez.
Por lo visto y para algunos, la democracia consiste en implantar gobiernos a base de algaradas y enfrentamientos callejeros y esos foros televisivos afines, donde los habituales contertulios, -deben tener acciones en la cadena, pues siempre son los mismos en todos sus debates políticos-, resaltan con toda clase de detalles los males de uno y pasan de puntillas por los del otro.
Han logrado aburrirme, con ese machaqueo constante a los errores y abusos de unos y la amnesia total o cita de pasada, de fraudes y corrupciones de los otros que, por lo visto, deben gozar patente de corso para sus fechorías.
DEVOLVER LA HONESTIDAD Y EFICACIA
Hablan a diario de Bárcenas y los “sobres” del PP, que a mí me parecen una vergüenza nacional y una losa excesivamente pesada como para que puedan salir airosos los autores de esas corrupciones, pero no creo que sea el único tema a tratar sobre esta sociedad política que está corrompida en todos sus estamentos y en la mayoría de sus personajes.
No hablan de “Mercasevilla”, de los ERES, el asunto de los sindicatos andaluces y las mariscadas de dirigentes con fondos para cursos de formación recibidos de la Junta de Andalucía, ni de la imputación de la exministra socialista Magdalena Álvarez, vicepresidenta del Banco Europeo, a la que la jueza Alaya ha decretado el embargo de sus bienes por importe de 29 millones, por citar solo los casos más sonados.
De estos personajes los cotilleos de esa cadena apenas hablan, ni piden dimisiones, porque deben pertenecer a su órbita. Hago constar que mis ideas, si aún me quedan algunas, siguen ancladas en el Centro.
Lo lógico es decir que tenemos una clase política que es una vergüenza casi en su totalidad. Mi régimen ideal y acabo, es el que sea capaz de devolver la honestidad y la eficacia a la gobernación de España.





"Una norma que incumplen al exhibir la republicana que solo estuvo vigente de 1931 a 1939, en contra de la anterior y oficial que data de 1785. Nada que ver con el régimen franquista como maliciosamente nos quieren manipular algunos."
ResponderEliminarSr Arbolí... ¿Cree de verdad la bandera oficial española no tiene nada que ver con el régimen franquista o nos toma el pelo?
No se imcumple ninguna ley, ni nada, enarbolando la bandera republicana, la del Real Madrid o la de Dora la exploradora. Las entidades oficiales son las únicas que están obligadas a exponer la bandera oficial.
La bandera republicana es el símbolo de los valores perdidos en la última democracia española, derrocada en golpe de estado militar.
Desde la muerte del dictador, Francisco Franco, en España, tenemos un simulacro de democracia en el que el heredero, impuesto por el citado dictador, ejerce de jefe de estado. Y en el que se impusieron unas normas electorales antidemocráticas expresamente calculadas para expulsar a las fuerzas progresistas del poder ejecutivo... léase ley electoral, por el cual dos partidos con los mismos votos pueden obtener 600% en diferencia de escaños.
Sí, tengo una bandera republicana y la enarbolo con orgullo, el que no puedo tener hacia la bandera oficial española. Con ello reivindico alguno de los valores de nuestra asaltada democracia del 36, una democracia real, no tutelada por el ejército o EEUU.
Una democracia auténtica donde no puede tener cabida la monarquía que es su antítesis.
Una democracia Laica que debe respetar la separación Iglesia-Estado.
Una democracia justa, donde el poder político sea el emanado de las urnas y no el resultante de unos enrevesados cálculos que siempre acaban beneficiando a los mismos.
Una democracia en la que el pueblo se gobierne con libertad y justicia como tienen que ser las democracias.
Mi estimado AQnónimo: Veo que que de todo el articulo solo te ha interesado lo referente a la Bandera. Para mi, la verdad, lo menos importante de su cointenido.l Respecto a lo de franquista, he de volver a insistir que esta Badera rojo y gualda está reconocida oficialomente como la española desde 1785 y no creo que esa fecha ni Franco, ni su par4entela anjteior, estuvieran aún en el lote de los que iban a nacer. Es una triquiñuela que nos han querido meter para desprestigiarla, a excepción de cuando España gana el Campeonato Mundial de Futbol, que entonces figura y se exhibe hasta en los balcones, pues todos son conscientes de que esos colores son los que representan a España. La gfran ja morada solo estuvo en vigor de 1931 a 1939 y todo fue debido al error de confundir el color morado con el pendón de Castilla, qjue eraq carmesí. Cada cual puede llevar la bandera que quiera. como si quiere llevar la británica, pero p0or qué en tiempos de la Republica no se permitía loucir o exhibkir otra que la de la franja morada, bahjo amenaza de carcel y por qué está prohibida la anterior del aguila?. Consgte que ninguna me gustan. ni defiendo, pero solo reconozcdo como la oficial de España atla rojo y gualda, pues es la que ondeó en nuestras provincias de Ulramar hasta el ultimo instante,, por la que murieron en Filipinas, El Callao, Marruecos y demás lugares donde nuestro0s antepasados dieron su vida por su patria. Conste que no soy monárquico, ni le debo nada al franquismo, solo me considero español a secas, anadaluz amante de mi tierra y chiclanero hasta la médula., AQ ver si nos dejan de machacar clon datos históricamente falsos. No es que me moleste ver otro tipo de banderas, sino la ausencia de la oficialmente actual. Un abrazo
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