Si España hubiera detenido a Delcy, quizás Trump no hubiera detenido a Maduro
Si
yo fuera venezolano y hubiera tenido que emigrar o sufrir las injusticias de la
dictadura venezolana actual, de seguro que estaría celebrando el rapto de Maduro,
con la frustración, naturalmente, de ver que el único cambio que se producía
era el de un dictador por una dictadora. Nada de liberación de presos
políticos, nada de vuelta de los exilados, nada de respeto de los derechos
humanos, nada de nuevas elecciones.
Esta
alegría es compatible con el reconocimiento de que Trump está violando
el Derecho Internacional, pues se comprende que, ante la esperanza de salir de
la dictadura de Maduro, los venezolanos vean una intervención extranjera como
un mal menor.
Y
ahora que tanto se habla de la violación del Derecho internacional, quiero
recordar que nuestro gran Francisco de Vitoria, padre del Derecho
Internacional, tuvo la valentía de decirle en su día a todo un emperador, Carlos
V, que lo único que justificaría la conquista de América sería el bien de
los indios.
Actualmente,
Francisco de Vitoria diría que lo único que justificaría la violación de la
soberanía de Venezuela sería el bien de los venezolanos. Y esta es la
conclusión que sacaría cualquier alumno de primaria.
VIOLACIÓN
DEL DERECHO INTERNACIONAL
¿Ha
pensado Trump, en caso de que sea capaz de pensar en otra cosa que no sean sus
propios negocios, en el bien de los venezolanos? Está clarísimo que no. El
hecho de que los venezolanos celebren, y celebremos todos los demócratas, la
caída de Maduro no impide el que podamos decir claramente que, dadas las
circunstancias del rapto de Maduro y de su esposa y las manifestaciones del
propio Trump, estamos ante una violación flagrante del Derecho Internacional y
de la soberanía de Venezuela.
Y
si se trata de un acto ilegal, alguien deberá responder de la vida que han
perdido medio centenar de personas en Venezuela, con ocasión del rapto de
Maduro. Pero antes que Trump hubo otros políticos que violaron el Derecho
Internacional en el tema de Venezuela Y esos políticos se llaman Delcy
Rodríguez (Delcygate), gobierno de Venezuela y todo el gobierno de
España.
Una,
como actora principal (Delcy), y otros como colaboradores necesarios,
permitiendo y facilitando la entrada de la primera en territorio de la Unión
Europea, cuando lo tenía expresamente prohibido. Por tanto, todos los que
intervinieron en este caso y, además, no han movido una paja para aclarar el Delcygate,
deben cuidarse “muy mucho” de hablar de violación del Derecho Internacional
por parte de Trump y mucho menos, de pretender ser mediadores en un asunto del
que directamente son parte.
Si
el Gobierno español hubiera detenido legalmente a Delcy cuando entró
ilegalmente en España y se hubiera descubierto el contenido de las maletas,
posiblemente no hubiera sido necesario raptar a Maduro.






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