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¡Parece que anda suelto Satanás!

¿Quién no piensa que las guerras actuales son bastante peligrosas, además de vaciar nuestros bolsillos? ¿Cuándo comenzó la ruptura del Orden Internacional creado tras el fin de la II Guerra Mundial? ¿Qué demonios está pasando y por qué?.-

Estamos en el tercer periodo irracionalista de la Edad Contemporánea; el que comenzó en 1989. Los dos anteriores periodos de vacas flacas dieron comienzo, el primero con la Revolución Francesa de 1789, duró casi 60 años, abarcó todo el periodo histórico-artístico que conocemos como Romanticismo y terminó con otra revolución iniciada en París en 1848. Ese fue justo el año en que Marx y Engels publicaron el Manifiesto Comunista.

El segundo periodo, también movidito, podemos decir que vino marcado por el reparto a tiralíneas de amplias zonas del mundo, por parte de las grandes potencias de entonces, en el Tratado de Berlín de 1885, duró otros 60 años y terminó con el final de la II Guerra Mundial en 1945.

Si la actual etapa -conocida como Postmodernismo- se inició en 1989, tendríamos que suponer que los chubascos durarían hasta el 2049. El año en que dicen que se hará realidad el Sueño Chino, coincidiendo con el centenario de la creación de su República Popular.

Resulta evidente que, tras unos periodos de cierta bonanza, racionalismo y optimismo de 40 años, de 1848 a 1885, de 1945 a 1989 (recordemos que la Ilustración fue el periodo optimista que precedió al desasosegado Romanticismo), nos llegan esas otras etapas convulsas como la que estamos viviendo.

GUERRAS, GRANDES EPIDEMIAS, INSEGURIDAD Y DESARRAIGO

¿Qué tienen en común esos tres periodos en las que el mundo se cimbrea?: Guerras, grandes epidemias, exacerbación de los nacionalismos y cambios en la cúpula del poder Mundial. ¿Estará China en condiciones de alcanzarlo en el año 2049? Otra característica de esos periodos es la aparición de liderazgos impulsivos como los de Napoleón I, Lenin-Stalin, Hitler, Mao… que provocaron millones de muertes. En la actualidad tenemos a Trump, Putin, Netanyahu y una larga lista de déspotas que mueven los hilos de este momento tan sangriento.

En las etapas de bonanza, más estables, se mueven enormes masas de gente -por emigración o por esclavitud-, se da un crecimiento económico notable, pero todo tiene un final y se presentan unas crisis en las que, de entrada, se tambalea el crecimiento económico, aumenta la desigualdad y la pobreza, y se provocan guerras y genocidios.

Hay por tanto un factor económico clave en esos ciclos de 100 años (60 años irracionalistas más 40 positivistas). Los justos como para que cualquier persona muera y se pierda la memoria de lo que fueron esos periodos conflictivos. Hoy casi nadie con vida fue testigo del nazismo y los más jóvenes difícilmente pueden hacerse una idea vivencial de lo que fue aquello. Ni siquiera lo estudian en clase, porque son las últimas lecciones del temario y se dan a la bulla.

Lo cierto es que la inseguridad, el desarraigo, las muertes, el individualismo y la tecnología y el cambio climático, impactan sobre la población. En esos momentos empiezan a expandirse, como una mancha de aceite, los movimientos nacionalistas. La identidad, el sentido de pertenencia se hace más necesarios que nunca. Sucedió tras las Guerras Napoleónicas, sucedió con las dos Guerras Mundiales y hoy asistimos al mismo espectáculo.

NACIONALISMOS

Cierto que el primer nacionalismo contemporáneo tuvo un carácter reactivo contra la invasión de Napoleón, mientras que en el segundo se presentó como más elaborado, militarizado, y los mitos nacionales dieron origen a relatos esencialistas y racistas. Uno de los más influyentes fue el sionismo que propuso el judío de T. Herzl en 1896 y otro, el más conocido y fanático nazi-fascismo.

El uno religioso, los otros laicos. Los actuales crecen como enanos en Francia, Holanda, Alemania, Inglaterra, Rusia, Estados Unidos (EE.UU.), India… y aquí, además de Cataluña, bajo la alfombra del PP, se escondió el Bunker franquista en la Transición, y salió mutado en Vox.

Este nuevo nacionalismo de hoy, como todos los anteriores, no atiende a razones, por eso se habla de irracionalista, de alta potencia pasional, pero ya no es reactivo como el de la primera etapa romántica, ni mítico-militarista como el de la segunda (Modernismo-Vanguardias en lo artístico). Los líderes con uniforme se fueron con Fidel, quedó como reliquia el Niño de Korea, Kin Jong-un.

Hoy el caos es promovido por multimillonarios.com, gente con pelucas raras como Trump, Boris Johnson, el holandés Geert Wilders, Milei… El primero fue Berlusconi. Los hay más normalitos, como la francesa Marine Le Pen, la italiana Meloni, el brasileño Bolsonaro, el húngaro Orban, el salvadoreño Bukele; en fin, no falta alguno más exótico o raro, como el presidente indio Nararendra Modi o los gemelos polacos Kaczynski y Elon Musk.

LA RELIGIÓN, FACTOR DE IDENTIDAD

No hemos de olvidar ese otro factor de identidad que se une al nacionalismo; la religión: Modi el hindú destruye mezquitas, Putin empodera en la Santa Rusia a los cristianos ortodoxos y no para con Ucrania, los sionistas judíos y los evangélicos sionistas de EE.UU. apoyan la masacre palestina y alaban las sangrientas fechorías del israelí Netanyahu, que busca enemigos de su calaña, teocráticos islámicos como Hezbolá, Hamás o los ayatolas iraníes. Las Primaveras Árabes se esfumaron mandando alguna figura extravagante al otro mundo, como Gadafi. No son buenos tiempos para la lírica.

¿Cómo aparecieron estos nuevos nacionalismos? Desde luego vienen de atrás y se activan y reformulan al calor de crisis políticas y económicas; añadamos el paso de un ciclo de 100 años y el susodicho olvido histórico que conlleva. El nacionalismo y la religión fueron determinantes en el encendido de la mecha que prendió este último periodo revuelto la Postmodernidad (1989-2049?), no se ya si de vacas flacas o de vacas locas, que se inició con el acoso de EE.UU. a la antigua URSS, de religión cristiana ortodoxa, por dos flancos: La Polonia nacional-católica; casi el 50% de los polacos van a misa los domingos.

ABROCHÉNSE QUE VIENEN CURVAS

Ayudó el Vaticano, que hasta elevó a un polaco al solio de San Pedro, el Papa Wojtila. De otra parte, EE.UU. apoyó a los talibanes de Afganistán, musulmanes, que echaron a los rusos el 15/02/1.989. Nueve meses después cayó el muro de Berlín y el imperio soviético-zarista se desmembró, viniendo Rusia a caer en manos de un ex-espía ruso reconvertido en autócrata belicoso.

¿Europa va a reforzarse y unirse en época de nacionalismos? No parece fácil. China ascendiendo y cauta, espera que EE.UU. ya en la cúspide, pero iniciando su decadencia, siga dando traspiés; con Trunp lo tiene asegurado. Esperemos que no tengamos que ver una III Guerra Mundial. La vida es bella, pero abróchense los cinturones que vienen curvas. La función va a empezar. ¡Ah!, también en nuestros pueblos tenemos nuestros pequeñitos Trump, Putin… y, como son sociológicamente de derechas, es difícil que el PP pueda ganar cuando ya están asentados en el poder.

JUAN J. RODRÍGUEZ BALLESTEROS

 

5 comentarios:

  1. Artículo extraordinario. como siempre

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  2. El que sabe, sabe. Bien explicado y documentado.

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  3. Más clarito,el agua.buen artículo

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  4. Buen artículo. Necesario conocer la dinámica histórica y sus ciclos, sin embargo nos condenamos a repetirla con otros vestidos.

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  5. Muy buen artículo, la historia se escribe para conocerla y no repetir los mismos errores que antes...

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