Trump y Putin pretenden gobernar Europa
Félix de la Fuente [colaboraciones].-
Apenas ha desaparecido Orban
del gobierno de HungrĂa -bueno, han sido las urnas las que le han hecho
desaparecer-, Europa se da prisa para sacar adelante el préstamo de 90.000
millones de euros para Ucrania. No ha querido esperar por si acaso Radev,
el recién elegido presidente del Gobierno de Bulgaria, se lo piensa mejor y se
le ocurre vetarlo. ¿QuĂ© quizás Ă©ste Ăşltimo se hubiera opuesto a este prĂ©stamo?
El tiempo lo dirá.
Su simpatĂa por Putin puede ser una ventaja para la UE, pero puede ser tambiĂ©n un obstáculo y una pesadilla. Lo que sĂ está claro es que, de aquĂ en adelante, va a ser inevitable la presencia en el Consejo Europeo de jefes de gobierno que tienen otras prioridades muy distintas a las que tenemos los ciudadanos europeos y que, a travĂ©s de estos jefes de gobierno, tanto Rusia como Estados Unidos van a intentar influir o bloquear la polĂtica de la UE.
Los aranceles de Trump y la guerra de Putin en Ucrania son los ejemplos más patentes de estas intenciones. A estas intervenciones descaradas en la marcha de la polĂtica de la UE por parte de ambos polĂticos, se une la posible colaboraciĂłn de otros jefes de gobierno que, en cuanto miembros del Consejo de la UE y del Consejo Europeo, pueden impedir las decisiones de estas instituciones.
No hace falta pensar Ăşnicamente en Orban de HungrĂa, en Le Pen de Francia o en Abascal de España. En esta situaciĂłn se encuentra Sánchez. El aislamiento europeo que acompaña la sombra de este Ăşltimo, se debe a su falta de sintonĂa con los demás jefes de gobierno de los paĂses de la UniĂłn y en que está utilizando a la UE como el trampolĂn para sus propios intereses.
La Europa de los veintisiete no es la Europa de los seis paĂses fundadores. Cuanto mayor sea el nĂşmero de sus miembros, más difĂcil es lograr la unanimidad en la UE. Ese es el agujero por el que se pretenden colar tanto Trump como Putin. Es realmente un milagro que los 27 puedan ponerse de acuerdo en algo.
Y una ceguera mayĂşscula el que no vean que a Europa no le queda otro camino que más Europa, como decĂa estos dĂas Luis de Guindos. Es inconcebible que despuĂ©s de dos años de invasiĂłn rusa en Ucrania, los polĂticos de la UE no hayan comprendido que la unanimidad es algo que frena e impide su toma de decisiones.
Los polĂticos actuales no tienen nada que inventar, pues desde el primer momento los fundadores de la UE se enfrentaron al mismo problema que tenemos actualmente: la necesidad de una Europa polĂticamente unida frente a la pretendida soberanĂa nacional. La soberanĂa nacional es una utopĂa y contraria a la integraciĂłn europea. Ăšnicamente dentro de la UE puede tener Europa cierto grado de soberanĂa. Cuanto más Europa, más soberanĂa. Si dejamos que Putin o Trump nos roben esa soberanĂa, Europa, en cuanto tal, habrá desaparecido.






Pon tu comentario