Homenaje a ocho chiclaneras el Día de la Mujer en la Feria de San Antonio
Son Patro Fernández, Pepi Ruiz, Marina de la Paz, Manuela Sánchez, Dolores Vilche, Lourdes Brea, Concepción Rodríguez y Antonia Oviedo.-
El día 11, jueves, se llevará a cabo un reconocimiento en el Día de la Mujer de la Feria de San Antonio, a ocho chiclaneras en el acto Heroínas invisibles, por su trayectoria en ámbitos deportivos, económicos, sociales y culturales de Chiclana. Será en la Caseta Municipal. a partir de las 14,00 horas. Las galardonadas son Patro Fernández, Pepi Ruiz, Marina de la Paz, Manuela Sánchez, Dolores Vilche, Lourdes Brea, Concepción Rodríguez y Antonia Oviedo.
Patro Fernández Marín empezó a trabajar con 25 años en un supermercado de su hermano en la calle El Palomar. En 1992 formó parte como empleada del negocio familiar Joyería Patri en Fuente Amarga. Tuvo que luchar contra las malas rachas, las crisis económicas y la pandemia. A lo largo de su trayectoria ha estado en tres locales diferentes, siempre en la carretera de Fuente Amarga. Pudiendo estar jubilada, Patro ha optado por la jubilación activa detrás del mostrador.
Pepi Ruiz Alba durante años se dedicó a su hogar, pero en 1994 se incorporó a la dirección de varias empresas junto a su marido. Desde entonces ha demostrado una capacidad admirable para gestionar y hacer crecer proyectos empresariales. Colabora con asociaciones culturales y sociales, abriendo su hogar a cuatro jóvenes senegaleses, a los que acompañó en su integración, estudios y acceso al mercado laboral. Forma parte de la directiva de la Peña Flamenca Chiclanera.
Marina de la Paz Canto se licenció en Turismo en Jerez, iniciando en 1999 su trayectoria profesional en el sector, en la cadena Hipotels. Ha ocupado puestos de dirección en varios establecimientos de la provincia. En 2017 creó junto a su socia, CreativaME, una empresa de publicidad y diseño gráfico con sede en Chiclana y Lebrija. Hoy dirige el estudio local, forma parte del Consejo Escolar del colegio La Barrosa y del instituto Picasso, y colaborando como vocal de la AMPA El Pino.
Manuela Sánchez Colchón comenzó a trabajar con 14 años en Muñecas Marín, primero desde casa junto a sus hermanas y, a partir de los 17 incorporada a la plantilla de la fábrica. Tras su matrimonio dejó el empleo. En 1989 inauguró su primer negocio, un videoclub en la barriada de Santa Ana, transformándolo después en ultramarinos, germen de la A.VV. Ermita Santa Ana, de la que es presidenta desde 2009, realizando numerosas actividades en estos años en el barrio.
OTRAS GALARDONADAS
Dolores Vilche Morales comenzó su vida marcada por la pérdida de su madre a los tres años, siendo sus cuatro tías maternas quienes la acogieron. Creció de casa en casa. Mientras otras niñas iban a la escuela, ella se dedicaba a atender a sus primos y las tareas del hogar. Aprendió a leer y escribir por sí misma. Formó una familia numerosa con cuatro hijos, con dedicación especial en la vida de Javi. Durante tres décadas trabajó como limpiadora en la Iglesia de San Juan Bautista.
Lourdes Brea Amador ha estado vinculada a la historia del colegio Las Albinas. Llegó acompañando a sus hijas y a sus nietos. Comenzó como delegada de clase del mayor de sus nietos, acompañando al grupo desde los tres años hasta su salida del colegio. Aunque los abuelos no pueden estar en la directiva de la AMPA, demostró que la figura de los abuelos es esencial en las escuelas de hoy. La última directiva la nombró socia honorífica.
Concepción Rodríguez Carbajo llegó a Chiclana con 19 años. Los inicios no fueron fáciles. Un incendio arrasó el negocio familiar de venta ambulante, volviendo a empezar de cero. Abrió junto a su marido, su primera perfumería y droguería en Puerto Real, y un año después nació en Chiclana la tienda que marcaría su vida: Casa María. Durante la pandemia fue de los pocos comercios que permanecieron abiertos. Tras más de cuatro décadas se ha jubilado, pero el negocio sigue abierto.
Antonia Oviedo González emigró en 1968 con sus padres a Holanda, un cambio que marcó su juventud y donde conoció a Agustín Sojo Cabanillas, con quien formó una familia y tuvo dos hijos. En 1982 regresaron a España, a San Fernando. En 2004 llegó a Chiclana. Forma parte de la junta de gobierno del CPA San Antonio, donde se ha convertido en un apoyo imprescindible para los mayores. Cuidó durante dos años a uno de ellos y siempre ha estado dispuesta a ayudar a todo el que lo necesitara.






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