Elogio de la blasfemia

La fe cristiana y toda su parafernalia moral lleva sodomizando occidente (metaforicamente y casi literal) desde hace siglos. Los dueños de la iglesia católica han inyectado multitud de tabúes y prejuicios en nuestras conciencias y nos han empequeñecido como personas.
Cuando está casi demostrado que dios es un invento que aplaca nuestros miedos más antiguos (miedo a la muerte, a la incertidumbre y a la falta de sentido que conlleva la existencia) y cuando está demostrado que la iglesia católica ha sido uno de los mayores cánceres de nuestra sociedad, aún seguimos manteniendo el respeto y el miedo a una institución y a unos preceptos enfermizos y apolillados.
El placer, la libertad, la sexualidad, la igualdad entre mujeres y hombres, el deseo, el cuerpo, los instintos. La iglesia se ha empeñado en perseguir y castigar partes fundamentales de nuestras vidas y para ello lleva con toda su maquinaria maléfica en funcionamiento desde hace siglos.

Es hora de ir abriéndole las puertas a una vida donde los prejuicios y los preceptos cristianos más intolerantes no tengan sitio, una vida donde los mandatos y los tabúes que la iglesia lleva sembrando en la conciencia de occidente desde hace siglos no encuentren la tierrra que los ha venido alimentando, una vida donde las mujeres tengan los mismos derechos que los hombres, una vida donde cada uno sea libre de sentir, pensar y creer lo que quiera, una vida donde se fomente el disfrute sano de nuestro cuerpo, de nuestro placer o de nuestra sexualidad. Y la de los demás.
Es hora de vomitar todos los miedos que la iglesia ha venido inyectando en nuestras conciencias.
Ama tu cuerpo como al del prĂłjimo y al del prĂłjimo como al tuyo, alimenta tus deseos impuros, grita verdades y crĂticas bajo las ventanas de los que te hacen menos libre, pasa de los tabĂşes y de los preceptos que te hacen menos persona, vive como quieras (sin joder a los demás) y con quien quieras y blasfema.
De vez en cuando blasfema.
....menos mal que cada vez son menos los que practican la religion mal entendida; esperemos que sean menos aun y se acaben las muertes en nombre de dios.
ResponderEliminarCon esa creencia sana o fe, en ayuda de uno mismo, cada cual que crea en lo que le dè la gana.
Te habrás quedado a gusto, ¿ no? Es lo que pasa despuĂ©s de vomitar...
ResponderEliminarDESPUES DE ESTE ARTICULO, NO CREO QUE TE LLAMEN A DAR CONFERENCIAS DE PSICOLOGIA EN NINGĂšN COLEGIO CATOLICO DE CHICLANA, TALES COMO LA SALLE O LOS AGUSTINOS. TE HAS DESPACHADO A GUSTO.RESPETA LAS CREENCIAS DE LA GENTE, YA QUE TU ERES PSICOLOGO.
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