Más de cinco mil personas apoyaron a Ceuta bajo el grito ¡“Pedro Sánchez dimisión”!
El alcalde, José María Román, fue abucheado cuando leyó un manifiesto, y la convocante del acto también tuvo problemas para leer el suyo.-
El pasado miércoles, día 2, Chiclana se movilizó en apoyo a la ciudad de Ceuta, invadida hace más de un mes por 80.000 marroquíes, que entraron a nado la mayoría de ellos y otros saltando la valla, aunque gran parte de ellos retornaron a su país, quedando varios miles vagando por la ciudad, causando innumerables problemas, robos y violaciones, ante la pasividad del Gobierno de Pedro Sánchez.
Más de 5.000 personas gritaron al unísono ¡Pedro Sánchez dimisión!, ¡Ceuta no se vende, Ceuta se defiende!, ¡Con nuestra seguridad no se juega!, ¡Chiclana está contigo! ¡Ceuta es España! o ¡Fuerza Ceuta!. Tampoco faltó la canción del verano, ¡Pedro Sánchez, hijo de ….!.
Media hora antes las calles del centro ya estaban copadas por miles de chiclaneros, muchos de ellos ceutíes. La plaza del Ayuntamiento, las calles García Gutiérrez, Joaquín Santos, La Vega hasta pasada La Flamenca y Constitución, así como la Alameda de Lora estaban plagadas de banderas de España y varias de Ceuta.
La organización no fue realizada
por el Ayuntamiento, sino por una chiclanera que trabaja en Ceuta, María
Montiel Troya, aunque parecía que había sido José María Román el alma
mater de la misma. Llegó acompañado de su séquito momentos antes de comenzar,
con la plaza llena de gente, se puso con los suyos delante y detrás de la
pancarta ¡Fuerza Ceuta!, donde la mayoría eran de su partido, con
actitud de jefe de la tribu antes sus súbditos.
ROMÁN, EL REY DEL COTARRO
Empezó a ordenar el cotarro para que a sus concejales se les viera bien y llamó a su lado al secretario del PSOE y concejal de Fiestas, entre otras delegaciones. A ellos dos tenían que verlos bien y salir en las televisiones que se dieron cita como La Sexta y TVE (que no han venido a Chiclana nunca, sobre todo la primera de ellas), aparte de las locales como Tuya La Janda y Ocho. Esto enfadó a muchas personas, que veían en ello un claro ejemplo de politización del acto.
Los políticos del PP, VOX o 100x100
Chiclana estaban entre el público, como debían haberse colocado los del PSOE,
pero su prepotencia no se lo permitió. Resulta curioso que su partido se
mostrara contrario a apoyar las concentraciones en toda España y la que manda
en Andalucía -es un decir- también, aduciendo que era un acto para atacar al
PSOE y a su presidente, y, sin embargo, muchos alcaldes se echaron para atrás y
acudieron a las concentraciones, contraviniendo las órdenes de Sánchez y Montero.
ABUCHEOS Y SILBIDOS AL ALCALDE
Suponemos que los casos de corrupción que asolan a su partido, la nefasta actuación con lo acontecido en Ceuta y que pintan bastos en unas posibles elecciones, les llevó a enfrentarse a sus jefes pensando en las municipales de mayo próximo, en busca de votos ante el negro panorama que se les presenta. Pero en Chiclana le salió el tiro por la culata, ya que desde el momento en que aparecieron en la plaza comenzaron los silbidos y abucheos.
Nada más coger el micrófono comprobó que la jugada no le había salido bien. Gritos, pitos, silbidos y proclamas de ¡Pedro Sánchez dimisión! ahogaban sus palabras, teniendo que parar -enfadado y con cara de malas pulgas- en varias ocasiones. Cuando empezó María Montiel la lectura del suyo, varios ceutíes residentes en Chiclana le increparon para que, en vez de estar al lado de ésta, se pusiera entre el pueblo, que no politizaran el acto él y sus concejales. Sorpresa de Román y, como era previsible, se negó a mezclarse con sus ciudadanos. ¡Hasta ahí podíamos llegar!
BUSCANDO EL RÉDITO POLÍTICO
Montiel fue también interrumpida en muchas ocasiones, aunque entre lágrimas y esfuerzo pudo acabar los numerosos folios que había preparado. Las personas que podían oír lo que decía -una ínfima parte, porque el único altavoz no llegaba fuera de la plaza- no querían manifiestos largos, sino soluciones para Ceuta y estas no llegan. Un dirigente vecinal intentó leer su manifiesto, pero tampoco le dejaron, entre otras razones porque es afín al regidor.
Tras esto, Román y sus concejales pusieron pies en polvorosa, mientras miles de personas seguían lanzando proclamas contra el presidente del Gobierno y a favor de Ceuta y los ceutíes. Aunque casi todas se quedaron sin ver ni oír lo que allí pasó, pero para eso estamos los medios de comunicación. Unos altavoces en todas esas calles habrían ayudado a que esta concentración hubiese llegado a todos los ciudadanos que dejaron sus quehaceres para apoyar a Ceuta. O haberla hecho en la plaza Mayor.
Obviamente, nuestro alcalde ha publicitado en sus redes sociales el acto, pero sin hablar de él, solo fotos con los suyos y los asistentes, con palabras elogiosas de sus acólitos por su presencia, repitiendo por activa y pasiva el gran paso dado enfrentándose a su propio partido. Solo les faltó poner un corazón al final. En definitiva, una vez más, buscando el rédito político.









Pon tu comentario