Francisco Piniella presentó su poemario “Vida ociosa”, editado por la Fundación “VIPREN”
La recaudación de las ventas del libro irá destinada a la Asociación Síndrome de Down Cádiz.-
El pasado martes se presentó en el Centro de Interpretación del Vino y la Sal, el poemario Vida ociosa, de Francisco Piniella, que ahonda en el valor del tiempo y la magia de la vida ociosa y contemplativa. La publicación ha corrido a cargo de la Fundación VIPREN, contando con el respaldo de la Fundación Cajasol y la Asociación Síndrome de Down Cádiz, a la que irá destinada de manera íntegra la recaudación obtenida con las ventas.
Esta publicación pertenece a la Colección Solidaria de la Fundación, que desde el año 2000 ha editado nueve libros, cuyas recaudaciones han ido para GERASA, Asociación de Reyes Magos, ASODOWN, Cáritas, Asociación de Fibromialgia y la Asociación de Enfermos y Familiares de Parkinson.
El acto comenzó con un minuto de silencio en solidaridad con las víctimas y familiares del accidente ferroviario de Adamuz. Miguel González, presidente de la Fundación VIPREN, se encargó de la presentación; la periodista Virginia Sánchez hizo un breve recorrido de la obra de Piniella y Mariló Pérez, presidenta de la Asociación Síndrome de Down Cádiz, dedicó unas palabras a la importancia de seguir construyendo una sociedad más inclusiva y con más oportunidades para todas las personas.
A continuación, Francisco Piniella explicó cómo se había gestado el poemario, el primero que escribe, aunque ya publicó una novela, Las líneas del silencio. Leyó el prólogo de Vida ociosa, Me quedo con el tiempo. En los últimos cuatro años fue el rector de la Universidad de Cádiz y precisamente su jubilación le llevó a este libro de poemas. Estaba cansado de viajes, clases, adulaciones y aplausos y decidió dar un cambio a su vida, a leer poesía, recuperar el tiempo malgastado en un mundo frenético.
LECTURA DE POEMAS
Comentó que “ahora lo tengo -tiempo-.
Para no hacer nada. Para esconderme entre las sábanas cuando toque el
despertador y reírme como señal de venganza de la alarma del teléfono. De
pronto entendí cuántos libros pedían ser amados, cuánta música por escuchar o
cuántos paisajes por descubrir”.
Añadió Piniella que “así nació este primer poemario, lleno de versos donde el telón de fondo es aquel viejo libro, que quedaba escondido en las estanterías del salón de mis padres, Elogio de la ociosidad (Bertrand Russell), donde dice que la ociosidad no es un vicio, sino una necesidad”.
Virginia Sánchez y varios de los integrantes de la Asociación Síndrome de Down Cádiz dieron lectura a algunos de los poemas contenidos en Vida ociosa. El autor leyó SanctiPetri, le siguió Virginia con Tus alas y mi tiempo y Homenaje; Rubén con Un día en Sevilla; Marta con La ciudad de los dos puentes y Pablo con Mi ventana. Reseñar que a portada del libro es Gente al sol, de Edward Hopper, que se encuentra en el Smithsonian American Art Museum de Washington D.C.








Muchas gracias por la crónica.
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